A día de hoy, se ha conseguido una gran conciencia de la importancia de las energías renovables para el futuro y presente de todos. No hay quien se atreva a salir a la palestra y llevar la contraria de sus beneficios tanto económicos, como para el porvenir del planeta. A los únicos que les interesa parar su evolución es a los Lobbys de las energías fósiles, y no lo hacen dando la cara si no, como es costumbre, comprando voluntades políticas.

En este artículo queremos dar un par de pinceladas sobre la energía solar. Emite 4000 veces más de la energía necesaria en todo el mundo. Energía gratuita así que, ¿cómo aprovecharla?

Hoy día existen dos técnicas principales, La energía solar térmica y la solar fotovoltaica.

La energía solar térmica aprovecha los rayos del sol para calentar fluidos mediante los paneles solares. Generalmente se calienta agua en un rango de entre 40-80º C, usándola con posterioridad en los hogares para calefacción y agua caliente. En el caso de la calefacción se reduce significativamente el uso de la caldera puesto que el agua ya le entra precalentada.

Además, la energía térmica se emplea para refrigerar mediante procesos de compresión térmica.

La energía solar fotovoltaica se basa en aprovechar los fotones que componen los rayos del sol y transformarla en electricidad mediante las placas solares.

Según datos del 2013, cinco de las diez mayores plantas de energía solar del mundo se encuentran en los Estados Unidos, mientras que España y Alemania se reparten el resto de la tarta. No hay que olvidarse de China, que entra con fuerza en el mercado de las energías renovables, consiguiendo estar dentro del TOP 10 un año más.

Hoy en día, todos hemos oído hablar del castigo que el Gobierno inflige a las Renovables. No responde si no, a favores debidos a los Lobbys y a una falta de conciencia medioambiental clamorosa por su parte.

Hay que recordar que TODAS las formas de generación de energía estás subvencionadas, (nuclear, térmica, eólica, fotovoltaica, etc) haga o no haga falta. Todo es una lucha entre Beneficios privados y de lo conveniente o no, que sea para los ciudadanos. Siendo esta última, siempre, la de menor peso.