En estos días que corren, más y más personas son conscientes de la subida de la electricidad y la necesidad de utilizar equipos de bajo consumo e implantar medidas eficientes para el ahorro y el aislamiento de una vivienda. Si de verdad se está planteando comprar electrodomésticos o rehabilitar una casa para que sea energéticamente eficiente, debemos acudir a nuestro ayuntamiento u oficina de nuestra comunidad autónoma antes de realizar ninguna reforma o compra, ya que puede haber ayudas y subvenciones para la eficiencia energética y adaptación de los hogares a las nuevas normativas en ahorro energético.

Qué tipo de ayudas podemos encontrar:

  • Desde la subvención de hasta un 60 por ciento de la obra de acondicionamiento.
  • Una ayuda económica de hasta un tercio del coste de los equipos como paneles térmicos, acumuladores de agua o radiadores de calor blanco, clasificados en la escala de eficiencia energética con la A+ y A++.
  • Hay ayuntamientos que ayudan con 100 euros la compra de electrodomésticos de bajo consumo y altamente eficientes.
  • También hay campañas estatales sobre la sustitución de electrodomésticos, como lavadoras, neveras y acumuladores eléctricos, por los cuales podemos recibir hasta 40 euros por aparato sustituido.

La adaptación de los hogares para que sean más eficientes y ahorrar dinero cada mes es una de las preocupaciones que nos ronda la cabeza a todos los españoles. Estas acciones de ahorro pueden ir desde cambiar las bombillas de filamento o alógenas de nuestro hogar, por bombillas de bajo consumo o led, incluso podemos ahorrar en el consumo de la calefacción de nuestro hogar aislándolo correctamente. Todas estas medidas están muy bien pero lo que de verdad nos importa es como reducir la potencia contratada, ya que supone un mayor ahorro al mes, tener una potencia de 3,45 KW contratada y bajarla a 2,3KW supone un ahorro de unos 25 euros de media al mes, además esta potencia tiene una bonificación del 25 por ciento en el consumo eléctrico que tengamos, lo que significa un ahorro mayor.

El problema es que no podemos bajar la potencia, sin verificar que podamos hacerlo, ya que si la bajamos y después no es suficiente recibiremos una penalización al volver a subirla, por este motivo es necesario hacer un estudio en consumo eléctrico y eficiencia energética de nuestro hogar, este estudio nos mostrara la potencia que necesita nuestro hogar como mínimo. Si este estudio nos diera una potencia minina a contratar, superior a 2,3 KW, tendremos que ver como bajar el consumo en potencia, con la instalación de electrodomésticos mucho más eficientes.